¿Sabéis lo difícil que es buscar un regalo original de
cumpleaños cuando se llevan treinta y ocho años juntos?
Pues lo que en principio fue una idea disparatada al final
se ha convertido en un pozo de recuerdos.
No sé si alguna vez os ha salido el anuncio ese de un señor
que monta a su mujer en el coche y pone una canción dedicada.
Pensé: No tiene que ser tan difícil, para eso está la IA… Y
me puse a ello.
A la IA no le puedes decir hazme una canción, porque no te
la hace, o lo que te hace se parece a lo que quieres como un higo a una
castaña. Así que me puse a escribir, que casi no me gusta, y me salió algo que
me gustaba. Ahora había que disfrazarlo de canción.
Para esto, sí que encontré una IA que hacía algo que se
asemejaba a lo que quería, y la canción quedó perfecta.
Ahora pensé: ¿Cómo hago yo para que cuando montemos con Sol
y Zyra en el coche y se ponga la canción, no quede como un mojón de ladridos y
el momento tierno y romántico se torne en un caos?
Así que, decidí que quedaría mejor en una caja de música.
Busqué quien me hiciera la caja, por cierto de aquí de Ciempozuelos (https://www.instagram.com/creamos_momentosinolvidables/) y genial,
con una foto grabada, y compré un módulo de sonido por internet.
Ya tenía el envase, lo monté y el resultado ha sido genial.
Ya para terminar la faena, decidí hacer un video con la
canción e imágenes de recuerdos, a lápiz, un poco el recorrido de una vida, con
pasado, presente y futuro.
El resultado no sé si os gustará, al que lo ha hecho le ha
dejado satisfecho y, a Paloma, le ha encantado.
Eso sí, me va a costar muchísimo superarme, pero me encantan los retos.
