martes, 11 de marzo de 2025

Felicidades Sol

Hoy cumple un añito nuestra peque. Una rubia peligrosa que vino para quedarse y darnos alegria en este último año


Una revolucionaria, una sinvergüenza y una mimosa de mucho cuidado.








Recuerdo cuando tu mamá humana nos decía que te quedabas solita, que no participabas en los juegos con tus padres y hermanos, que parecías tristona. Yo creo que te estabas reservando para compartir tu alegría con Zyra y con nosotros.

Zyra aun nos mira como diciendo: ¡Madre mía esta petarda! Pero sabes que detras de esa perrita que se está haciendo un poquito cascarrabias está una compañera de juegos a la que has sacado de un letargo en el que llevaba un tiempo.
Estamos disfrutando mucho contigo todos, porque tú disfrutas con todo. Da igual donde sea el paseo, importa poco que llueva y podamos salir menos y siempre sea por el mismo sitio, tú no dejas de mover el rabito y venir corriendo a ponerte tu arnés y luego a a buscar a Zyra que te enseña esos sitios chulos que hay para oler.

Hemos vivido muchas cosas, unas buenas y otras regulares. Incluso con el dolor y la posterior operación no has perdido la alegría y las ganas de jugar. Sigues sin parar quieta, se te olvida hasta hacer pis cuando ves a gente o a otros perritos por la calle, porque los tienes que saludar.

Ni una queja, ni un mal gesto cuando ha habido que curarte, quizá porque has visto cómo curamos a Zyra y a veces hasta vienes a buscar que te pongamos insulina a ti también. 


Hace un rato repasaba el porrón de fotos de este año y esos momentos que hemos vivido y en muchas hay una sonrisa detrás. Esos lazos que te duran solo para las fotos, la mesa de cristal del chache en la que te gusta dormir, tu forma de embelesarte mirando el mar, las gafitas de perrito piloto en las sesiones de laser, cuando vienes a trabajar o compartes con la tata el carrito cuando salimos a comer. 

Hay muchos momentos de esos que han dejado poso que hoy celebraremos de esa forma tan natural como es el día a día y brindaremos por seguir sumando momentos y recuerdos todos juntos.

Felicidades Sol






miércoles, 8 de enero de 2025

JUGAR CON LAS CARTAS MARCADAS

 Aunque se podría perfectamente aplicar el titular a la política, hoy no toca, hoy voy a escribir sobre fútbol.



Viendo las últimas noticias, uno pone en valor lo conseguido en estos últimos años por nuestro Atlético de Madrid y, por ende, lo conseguido por Simeone.
Y es que conseguir hacer un poco de sombra al Real Madrid y al Barcelona, resulta complicado cuando no juegas con las mismas reglas. Y les da igual, nunca pasa nada.
Si un jugador del Atleti, o de cualquier otro equipo de primera división huviera pegado un mamporro a otro, estaríamos hablando de una sanción por encima de los cinco partidos. Aparte de la poca coherencia de la sanción, no se le está haciendo ningún favor a este chico, se ha creido que todo se puede comprar, tiene un endiosamiento terrible y parece que se le está dando carta blanca para hacer lo que quiera.


Igualmente, ocurre por Barcelona, se puede inscribir a jugadores fuera de plazo y no pasa nada. Lo del fair play financiero es para los demás. llevan años haciendo fuegos de artificio con ingresos ficticios y no pasa nada. Y ahora que parecía que les iban a aplicar la ley como a otros equipos, el Consejo Superior de Deportes, dice que bueno, que a lo mejor, que puede ser, y que a los demás que tiene muy bonita rima el año.


Imagino muy "contentos" a equipos como el Betis que tuvo que vender a sus mejores jugadores, Ayoze y Fekir, al Atleti que tuvo que desprenderse de Samu o de Mouriño, o Las Palmas, Villareal, Sevila, Valencia, Celta, Real Sociedad, etc. Que todos los años se ven obligados a desprenderse de jugadores para cumplir, porque no les dejan inscribir a los fichajes.


Lo del Atleti de Simeone es un milagro y, más viendo desde principio de temporada, como se aplica el "reglamento" especial. Vas viendo estadísticas y se van viendo señales, un penalty en la primera vuelta a favor y uno en contra, Comparado con los 9 a favor y cero en contra, que creo que llevan nuestros vecinos. Comparativas de faltas y tarjetas, etc. Y sobre todo esa sensación de que si llevan el partido un poco apretado ya vendrá alguien a rescatarlos. Da igual la competición está en su ADN, o si no que le pregunten incluso al poderoso Bayer de Munich el año pasado en Champions.
¿Qué nos jugamos a que está más partidos sin arbitrar Soto Grado (que es un horror de árbitro por cierto) que Vinicus sancionado?



Todos los años es así, todos los errores van siempre a favor de los mismos, porque juegan con otro reglamento. Ese que se encargan de orquestar desde los psudomedios deportivos de este pais. Un madridismo sociológico que reina en los medios de comunicación nacionales y un Barcelonismo acomplejado que llora para tapar su desastre financiero, y que va a salir impune del caso Negreira, que si hubiera sido en Italia estarían en Segunda, por lo que conlleva el amaño de partidos y lo que implica en las apuestas deportivas.


En fin, enhorabuena Atleti y mi reconocimiento Simeone. A veces me quejo por como juega, pues como todos, pero viendo las cosas tan extrañas que pasan en nuestro fútbol, tiene mucho mérito lo que está haciendo.


martes, 31 de diciembre de 2024

A POR 2025

 

Que el fin del mundo te pille bailando, que canta el maestro Sabina.

Pues que mejor manera de despedir el año que escribiendo ¿verdad?

Llevaba unos años en que hacer balance del año me resultaba aburrido y preparar propósitos para el siguiente me resultaba osado. Este año ha sido un poco así, de esos que no esperas nada y el resumen es que ha sido un año muy “vivido”.

Lo más importante en nuestra vida va encaminando su vida, con proyectos bonitos y viviendo esa vida  que hace un año no esperaba. A veces, las cosas llegan cuando tienen que llegar y sin buscarlas. Para nosotros supone felicidad verle tan feliz, y también un poco de tristeza en el sentido de verle crecer, madurar y separarse para formar su vida.



Hemos vuelto a viajar, probablemente haya sido una cosa importante en este año, no por lo que aporta viajar, que aporta mucho, sino porque nos ha hecho aprender a vivir la enfermedad con naturalidad. Muchas veces los límites los ponemos nosotros mismos, pensando en lo que se puede o no hacer y, si hemos descubierto algo en 2024, es que se pueden hacer muchas cosas, aunque sea de una manera diferente. La vida en pareja tiene eso, que si llegan momentos en que uno no puede, tiene que haber uno que pueda por los dos.



Tenemos otra “niña” más, una rubia peligrosa. En la cama empezamos a estar apretaditos, jajajajaj. Supone más trabajo y más gasto, pero sobre todo supone tener el corazón mucho más lleno del amor más puro e incondicional que hay. Zyra y Sol, Sol y Zyra, preciosas y felices, y nosotros preciosos ya éramos, y ahora un poco más felices.



Si en los años anteriores he descubierto algo importante es con quién sí y con quién no, con quién se puede o no se puede contar, aunque al final terminas haciendo el gilipollas de vez en cuando. Este año también ha sido bueno en ese sentido y, sobre todo, hemos conocido a gente nueva que merece la pena tener en nuestra vida. Amigos, esa familia que tú eliges. Gracias por formar parte de nuestra vida este año y hacerla un poquito mejor.



Otro capítulo llamativo del año han sido los musicales. Para quien ya me conoce le resultará llamativo porque las películas musicales me han dado siempre un poco de urticaria. Soy de los que dicen que si se puede decir hablando para que leches se ponen a cantar. Hemos visto cuatro musicales, cada uno en su estilo, Mamma Mía, Mil Campanas, Grease y Salta conmigo. Y lo cierto es que los he disfrutado mucho. Mención especial al enorme talento que hay en este país y, que como siempre pasa, terminan siendo desconocidos, mientras que petardos “juntaletras” con un marketing bestial los convertimos en “fenómenos musicales”. He llegado a salir ronco de cantar, así que perfecto. Además, ver a Paloma disfrutar de las cosas que la gustan, me hace muy feliz.



Muy importante este año el trabajo. Ver crecer a los chicos, ayudarles a alcanzar metas y sueños es algo precioso. Quién me iba a decir a mí hace 15 años que me iba a sentir tan satisfecho y orgulloso de lo que hago y cómo lo hago. A veces ser distinto, cambiar radicalmente tu vida, te hace preguntarte si merece la pena lo que haces y, según pasa el tiempo, te das cuenta que claro que merece la pena. Ser feliz con lo que haces, en eso se basa todo.



En cuanto al nuevo año, al de la rima fácil. Pues poco que añadir, seguir en la misma línea. Este año sí que vamos a terminar el año con algo rojo, jajajajaja. Con proyectos e ilusiones, y afrontando cada día al máximo. La vida son dos días y ya empieza uno a darse cuenta que lleva uno y medio, pero que el medio que queda hay que intentar hacerlo maravilloso. Hay que hacer lo posible para ser felices, aunque a veces cueste. Porque tengo cada día más claro que la felicidad es contagiosa.



De todo corazón, que el año próximo te traiga osadía para hacer posibles tus ilusiones y amigos con quien compartirlas.

Feliz Año 2025

martes, 19 de noviembre de 2024

OTRO PERIODO ORBITAL

 

No suena tan bonito como Feliz Vuelta al Sol, pero queda más técnico, como de persona más seria, jajajajajaj.

Termina el año del 55, el de la mala rima, y empieza uno nuevo, en que espero seguir teniendo la misma ilusión que siempre, al fin y al cabo, es el regalo que quiero. No dejar de ilusionarme por las cosas normales, por aquellas que hacen mis días distintos.

Releía lo escrito hace ocho años y sigo suscribiendo cada una de las palabras de lo escrito en El Principito.

“Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie. En toda su vida no ha hecho más que sumas. Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: “¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!”… Al parecer esto le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo! “

Y añado: “Joder, que deprisa va la cosa”

Vi una frase muy significativa el otro día, atribuida a Groucho Marx, que decía:



Y es cierto, nos hacemos viejos cuando perdemos el brillo en los ojos que nos da la capacidad de ilusionarnos a diario, con las cosas sencillas.

Aunque no hay que fiarse mucho de las frasecitas motivacionales, porque el otro día vi una de Pablo Coelho, con la que también coincido, que era tal que así.



Sobre todo, deciros que estoy muy agradecido por las felicitaciones, porque hayáis perdido vuestro tiempo en desearme un buen día. Así da gusto cumplir años, intentaré el año próximo repetir experiencia. Espero veros a todos, no me faltéis ninguno, y que todos esos buenos deseos de felicidad, os vuelvan multiplicados por cien. Muchas Gracias

Y termino con otra frase, este año va a ser el de las frasecitas, (es que tampoco tengo mucho tiempo estoy haciendo sumas, jajajajaj). Lo pongo con cartelitos parece que queda mejor todo. 

Besos y achuchones a repartir





 

 

 

 

 

jueves, 31 de octubre de 2024

HACE SIETE AÑOS YA

Mañana es el día en que el calendario nos dice que nos acordemos de quienes no están. 

En los recuerdos de Facebook hoy me ha salido un recuerdo entrañable y bonito, de esos que significan más que unas flores en una sepultura.
Hace siete años que llevamos a mi padre a ver el Metropolitano. Su sonrisa de oreja a oreja y sus ojillos, lo decían todo.

Disfrutó como el niño en qué vamos volviendo a ser cuando nos hacemos muy mayores.
He recordado la primera vez que me cogió de la mano y me llevó al Calderón. Pero sobre todo como le cogí de la mano la última vez que estuvo viendo a "nuestro Atleti".
Sabes Papá? Seguimos jugando tan mal, o peor. Imagino que lo verás desde el tercer anfiteatro.
Un beso al cielo para ti y para mamá, que seguro que te sigue echando la bronca porque solo ves fútbol, jajajaja.

jueves, 12 de septiembre de 2024

Recuerdos. Las Fiestas de mi pueblo

 

Aunque me salga la vena de señor mayor gruñón, cuando leo lo que cobra algún artista por actuar en Ciempozuelos, y veo las condiciones en que están las calles, los contenedores de basura, la falta de papeleras y los problemas de seguridad e incivismo, que tenemos todo el año, tengo que decir que me gustan las fiestas de mi pueblo.



No os voy a contar por enésima vez que el viernes de las fiestas conocí a Paloma, y que por eso también resultan especiales para mí, caigan a la altura que caigan en el mes de Septiembre, treinta y seis añazos juntos, si no me equivoco.

Cuando ya llevas más de la mitad del cuentaquilómetros en las piernas, vas recordando cosas con nostalgia y cariño. Son momentos, pero sobre todo son personas.

De los primeros recuerdos de las fiestas que tengo, fue una espada de plástico que me compraron mi tío Mariano y mi tía Mari, y haber entrado dando espadazos en la tahona de pan de mi abuelo, y sacudirle al pozo del patio que comunicaba con la casa de “Corchete”.

Recuerdo vagamente algún encierro en la plaza, subido en unas gradas que ahora mismo no pasarían ninguna revisión de seguridad, incluso creo recordar que cuando pusieron la plaza de toros en lo que hoy es el colegio del patatero se cayó una parte.

No recuerdo ofrendas de flores a la Virgen del Consuelo, pero sí que recuerdo a mi abuelo Mariano que cortaba siempre las primeras Calas y las llevábamos a la Virgen.

Recuerdo que siempre nos compraban un “ato de ropa” para las fiestas y la procesión. Era como una tradición que se hacía en muchas casas, a lo mejor era lo único que estrenabas, porque lo normal era heredar la ropa de primos o hermanos.


Recuerdo que la pólvora era en la plaza, con unos discos que daban vueltas y que siempre al final se desplegaba un cuadro de la Virgen envuelto en chispas. Y verlo desde la ventana de la planta de arriba de la Tortuga que estaba donde hoy está el ayuntamiento.

Recuerdo las primeras salidas de críos, con mis amigos, los Coches de Choque, la Ola de Villasevil, los puestos de cocos o de churros, las tómbolas con las chochonas y los perritos piloto o los puestos de tiro con escopetas de perdigones.

Recuerdo el primer año de los toros de fuego a la gente en los tendidos pensando que era un espectáculo y los vestidos quemados. En comparación de lo de ahora, aquello no eran rastreros, eran barrenos de minería. Y cómo alguno quiso “matar” al “Bena”, padre de la tradición. Recuerdo a mi padre y a Damián que siempre se ponían en la Torre del Ayuntamiento y que no era raro el año que no se llevaban algún chispazo.


Recuerdo que el jueves de las fiestas cayó un rayo en mi casa y yo no me enteré hasta que no subimos de dar una vuelta. Y, como nos refugiamos de la lluvia en la casa de la madre de Maruja, la mujer de Marcial, porque antes cuando había tormenta la gente abría las puertas para cobijar a la gente que iba por la calle.

Recuerdo esa relación con la pólvora que teníamos el grupo de amigos, la cantidad de petardos que habremos comprado, y como se nos curó de golpe cuando a Germán le explotó uno en la mano.

Recuerdo a mi padre y a Diego, que casi siempre coincidía su cumpleaños con las fiestas y la cuadrilla de amigos en el Bar del Tío Puntilla tomándose unos vinos o unos cortos para celebrarlo.

Recuerdo los primeros años de moceo, siempre venían Raúl y Pedro de Madrid a pasar las fiestas, bajábamos a buscarles a casa de sus abuelos, a Pepito, a Teresa y a Paloma. Recuerdo el año en que nos quedamos solos Pedro y yo porque se habían ido a la mili los demás y fue cuando conoció a Estrella.

Recuerdo que nos daban igual los grupos que vinieran porque siempre terminábamos en el “tachún-tachún” de la plaza como decía Enrique. Y aquel año glorioso que vinieron unos amigos de Madrid y trajeron un Suflé que tuvimos la feliz idea de comernos con las manos en medio de la plaza y la carrera posterior a la fuente a lavarnos, locuras de juventud.

Las noches en Carpenter, Conde, Alfin, la Casa Bonita o La Calle, cuando ya se había terminado lo de la plaza, para luego subir a la plaza de toros y, de camino, pillarnos unos bocatas en la panadería de “los veranos”.


También recuerdo, cuando comprábamos la bebida, no penséis que el botellón se ha inventado ahora. No la llevábamos en un cubo de basura ni teníamos furgonetas ni coches, íbamos cargados con ella el primer día, al día siguiente pasábamos y comprábamos los minis en los bares por no ir con las bolsas, que a veces lo hacíamos para evitar el garrafón, que era una costumbre infame en aquella época. También terminamos comprando minis porque aprendimos que resultaba peligroso dejar a algunos al cargo de las botellas, no porque se las bebieran, sino porque luego había que cuidarlos.

Son muchos recuerdos, que me hacen amar las fiestas de mi pueblo, que en otros aspectos me produce un hastío terrible. Lo más importante, en lo que al final se convierten es en punto de encuentro con los amigos o conocidos, con los que a lo mejor no vas a verte en todo un año, con gente que vuelve estos días a ver a la familia. Dicen que tenemos las mejores fiestas de la zona sur de Madrid. Yo creo que es porque aun lo vivimos en la calle, aún hay pocas voces discordantes que piensan que son una molestia y seguimos viviendo todo alrededor de la plaza, en el corazón de nuestro pueblo, pero son los menos, algún mangurrino (jajajajaja, perdonadme los que os sintáis ofendidos, pero en mi pueblo se dice así), seguro.



Vamos a ser felices aunque los años nos hagan vivir todo con añoranza.

Felices Fiestas!!!

lunes, 9 de septiembre de 2024

Llegó Septiembre

 

Ando pelín perdido, que sería la forma adornada de decir que he regresado de vacaciones sin ánimos, ni ganas de hacer nada, incluido esto de escribir que es lo que más me gusta, lo cual ya me empieza a ser preocupante. Cómo dicen aquí en mi pueblo, estoy un poco que “me la pela” todo.



No sé si es pensar en la rutina, en la gente, en el otoño que viene, pero me da mucha pereza todo. Luego pienso que es lo mismo por lo que pasa el 90% de la humanidad cuando vuelve de vacaciones y, no me consuela, pero me hace sentir uno más del rebaño, lo cual es raro para una oveja negra como yo..



Si comienzo por relatar mis vacaciones, que se me han hecho muy cortas. Os diría que ha sido un poco lo de siempre, primero la etapa de “aviador”. Todo el mundo creo que ya sabéis que hemos aumentado la familia con Sol y, los cachorros, además de ser muy monos y muy tiernos, se hacen pis en las alfombras y desbarajustan un poco todo. Así que, entre salir cada dos horas para acostumbrar a hacer las cositas fuera y limpiar, los primeros días se fueron casi sin darme cuenta. Lo de hacer de “aviador” proviene de eso que nuestras madres y abuelas llamaban “aviar” la casa.


Los días de playa fueron como siempre. Elegimos cambiar por unos días la zona de alojamiento en Benidorm y fue un poco como conocer un sitio nuevo. La idea era disfrutar de la Cala del Tio Ximo, de la Cala Almadraba y de la Sierra Gelada, pero fue como me ocurre siempre, un poco cambiar el paso y que lo que programas salga de una manera diferente. Un poco eso de pongamos un poco de caos en la vida programada y ajustada de un tipo que le gusta tener controlado todo. Y ha salido bien, jajajajaj.


Los que me conocéis sabéis que, desde tiempos inmemoriales, siempre que mi cuerpo huele a playa, ocurren acontecimientos que cambian lo programado. El año anterior llegamos y por una avería en el apartamento donde íbamos nos pusieron uno de esos que harían echarse las manos a la cabeza a los de Cuentame, hace dos años me quedé hora y media encerrado en el ascensor de casa con las maletas y, así podría ir relatando cositas que al final se quedan en anécdotas graciosas.

Este año nos tocó la tía. Os cuento: Tiene Paloma una tía soltera que vive en Madrid, que tiene 87 añitos. Por ella descubrimos nosotros Benidorm hace muchos años, sus rincones y sus alrededores, que te hacen cambiar esa concepción que tiene la gente en general de Benidorm de sitio supermasificado, a un entorno agradable y donde se come bastante bien. La mayoría de los años coincidimos algún día de las vacaciones con ella allí, comemos cuando toca y paseamos, o nos comemos un helado. Ella normalmente va a su aire, con sus amigas y sus salidas a bailar por la noche al Don Pancho. Este año, tuvo la mala fortuna de caerse y fisurarse el peroné, antes de que llegáramos, con lo que eso conlleva. Así que, nos ha tocado estar pendientes de atenderla, cambiarla del apartamento en que estaba a un hotel para que no tuviera que preocuparse de las comidas y esas cosas. Además de traérnosla para Madrid, porque no la íbamos a mandar en un taxi. Pues eso, una anécdota más para contar.



Las peques se han portado de cine, incluida Sol, que como digo muchas veces es una sinvergüenza que nos ha conquistado a todos con esos ojitos tiernos de bebé. Zyra fenomenal también, un poco arrastrada por Sol y ese torbellino de curiosidad que es ahora.


Por lo demás, estuvimos más por la zona de los “güiris”. Vino unos días Ferpi con Belén. Unos días que ayudan a irnos conociendo más, como otra parte más de la familia. Y entre eso y la Tita y su patita, se nos acabaron los días sin darnos cuenta. Creo que voy a ver si para el año próximo genero dos periodos vacacionales de seis meses cada uno, para ver si no me pasa.



Y ahora las fiestas del pueblo, con lo que conlleva, en cuanto a nuestro aniversario el viernes. Pero lo cierto es que este año tengo tan pocas ganas de fiestas que probablemente nos larguemos. Hemos llegado ya a esa época que ya vivieron mis padres, en que no conozco a nadie de los que vienen a cantar. La vida es así. Ya sé que a los jóvenes les gusta más que venga el Dj “pepito” y llenarlo todo de música horrible, pero a los que vivimos los 80´s, lo de ahora, nos parece una porquería. Vamos, lo que dijeron mis padres cuando vinieron “Kortatu o la Polla Records”, a Ciempozuelos. Nos vamos haciendo mayores, que es de lo que se trata, pero ha sido tan rápido.


Ya he visto que por lo demás las fiestas empiezan como todos los años, los chicos quejándose de las furgonetas, los programas no llegan, las luces, los cacharros de montar, los toros, más gente quejándose de más cosas, lo que es Ciempozuelos y su idiosincrasia, quejarnos mucho, dar muchas voces, que si seguridad, limpieza, basura o jardines, están mal, pero cuando llega el momento de cambiarlo… Así que, a disfrutar de las fiestas, que eso sí que da votos, y, lo demás, pues ya se arreglará, ¿o no?

En estos días he llegado a la conclusión de que las fiestas son como lo de las piñas del mercadona, que nos hace distraernos y echarnos unas risas durante unos días, olvidándonos de la rutina habitual que no es buena. Que los entendidos dicen que es una idiotez y nos engañan, pues igual sí, pero a veces la risa y el divertimento en un mundo cada vez más oscuro, también tiene su valor.


Pues nada, que cuando tenga ganas ya escribiré un rato.

Sed felices

DISFRUTANDO, PORQUE VIVIR ES URGENTE

  Si de una cosa me va dando lecciones la vida es que hay que disfrutar, porque tenemos fecha de caducidad, como los yogures. Y en eso estoy...